En esta sección recién inaugurada iré poniendo reseñas de películas antiguas, de cien a un año, que me han parecido de extraordinaria calidad y empezamos por:
Director: John Sturges
Año: 1959
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 94 minutos
Guión: James Poe
Reparto: Kirk Douglas (Matt Morgan), Anthony Quinn(Craig Belden),
Carolyn Jones (Linda), Earl Holliman(Rick Belden) ...
Una mujer india vuelve a su pueblo con su hijo, blanco, tras pasar unos días con su familia, en el camino se encuentran con dos vaqueros que los molestan. Tras unos forcejeos y después de marcar la cara de uno de los agresores con su látigo se inicia una persecución. Finalmente el carro vuelca y madre e hijo quedan a merced de sus perseguidores, el muchacho consigue huir en el caballo de uno de los vaqueros pero su madre no. El chico llega al pueblo en el que su padre-Douglas- es sheriff y le conduce a donde se ha producido el ataque. Matt Morgan llega solo a tiempo de recoger el cadáver violado de su esposa. Cuando va a volver a casa descubre que la silla de montar del caballo que cogió su hijo le es conocida. La silla pertenece a Craig Belden un hombre que fue su mejor amigo en el pasado y al que, incluso, le debe la vida. Morgan viaja a Gun Hill donde vive Belden para preguntarle porqué uno de los asesinos de su mujer tenía su silla de montar. Al llegar a la ciudad descubre que Belden es el cacique local y controla todo lo que ocurre en Gun Hill y también descubre que uno de los asesinos de su mujer es el hijo de su antiguo amigo. Morgan quiere llevar a los criminales ante la justicia pero tiene toda una ciudad en contra, a pesar de todo consigue capturar a Rick Belden. Ahora solo tiene que aguantar seis horas de sitio hasta la llegada del ultimo tren, si le cogen antes morirá y si pierde el tren también morirá.
Si a un cinéfilo le preguntas por películas de John Sturges probablemente te citara: La gran evasión, Los siete magníficos o Duelo de titanes pero será raro que se acuerde de esta obra ``menor´´ a pesar de ser uno de los westerns más interesantes que se han filmado.
Son muchas las razones para recomendar esta película, por ejemplo:
El duelo interpretativo entre Douglas y Quinn, con un Kirk Douglas obstinadamente heroico y un Anthony Quinn inmenso, nunca fue un actor que me gustase demasiado pero aquí hace un trabajo memorable, dramático e intenso; en definitiva, uno de los mejores papeles de su carrera.
Carolyn Jones, que llena la pantalla con sus gigantescos ojos verdes y nos deleita con su papel de una mujer que se debate entre los dos protagonistas: ¿Justicia o Lealtad? ¿Amor o Amor?
La película se puede catalogar con esa etiqueta que puso de moda muchos años después Sin perdón: Western crepuscular, los protagonistas dejaron atrás sus tiempos de aventura y tienen su vida establecida, entonces llega la tragedia y lo pone todo patas arriba. Morgan ve como le arrebatan a su esposa y no un desconocido sino el hijo de su mejor amigo. Belden, que perdió a su esposa años atrás y crió a su hijo solo, ve como le quieren arrebatar lo único que le queda. El personaje de Quinn se ve obligado a elegir entre la vida de su hijo o la de su mejor, y único, amigo. Belden se siente culpable, sabe que no ha enseñado bien a su hijo porque jamás a conseguido conectar con él y ahora ha cometido una atrocidad; a pesar de todo, no tiene otra opción que protegerle.
Durante toda la película el espectador se debate entre los dos protagonistas al comprender los motivos de ambos y sabiendo que, termine como termine, la solución no será feliz.