Como muchos sabréis la brujita Hermione Granger procede de padres muggles, osease humanos, concretamente británicos por lo que la chica es, obviamente, también británica. ( su procedencia es importante como más adelante comprenderéis)
El caso es que, durante sus vacaciones fuera de Hogwarts, Hermione acudió a una fiesta con otros púberes muggles. La fiesta no era muy divertida; así que, Hermione decidió aplicar los conocimientos adquiridos en la clase de pociones del profesor Severus Snape y, quebrantando la regla de no hacer magia fuera de Hogwarts, conjuró agua, lúpulo, cebada y levadura, luego, con un movimiento de su varita, dijo: Brebajis fermentatis.
La bebida corrió como el agua para solaz de los jóvenes y de la propia Hermione.
Todo esto sirvió para que la chica comprobara que ni los trances mágicos eran tan placenteros como los producidos por ese bebedizo; cosa que, por otra parte, ya sabían de sobra sus compatriotas.