Este no pretende ser un reportaje tipo Heavy&Rock sobre un concierto, simplemente una crónica de un sábado noche de música y alcohol. No tengo los conocimientos musicales suficientes para hacer un buen reportaje, pero sé que es lo que me gusta y que no.
Era sábado noche y nos dirigíamos al Bilborock. Nunca había estado en él, de hecho ni siquiera sabía donde estaba. Debe de ser por este tipo de cosas que me dicen que no llego a Heavy.
El sitio no estaba nada mal, he de confesar que el hecho de que el Bilborock se haya construido en el interior de una antigua iglesia me produce una extraña sensación. “Regodeo” no es la mejor palabra, pero es la que se me viene a la cabeza.
Un altar profanado por el Maligno Rock&Roll.
Hacía una noche agradable, y me dirigí hacia allí preparándome mentalmente para lo peor. No me lo toméis a mal, pero desde hace tiempo vengo escuchando muchas maquetas de grupos locales y algunas veces me he sentido algo decepcionado.
Esta noche en especial fui a escuchar a las Bloody Sweets, un grupo del que, por casualidades de la vida, hacía poco que oí hablar.
Estaba particularmente interesado, como he dicho, pero tenía miedo de que me fuese a decepcionar.
Llegamos a la hora, las 21:00 en punto. Pero nos pusimos a discutir un par de asuntillos en mitad de la calle y acabamos entrando 15 minutos tarde. Para entonces el concierto ya había empezado, y nada más entrar por la puerta de la sala me quede pasmado.
“Potente” no es la mejor palabra, pero es la que me viene a la cabeza.
Como ya he dicho, no soy un entendido en música, no soy un erudito ni un sabio ni poseo en mi mano la verdad de las cosas. Y el gusto por la música es algo muy de cada uno, muy personal. Así, aunque me parece imposible, hay gente a la que le gustan los julais de operación triunfo.
El sonido en la sala estaba muy lejos de ser regular, y bastante cerca de “que te cagas” y el grupo supo aprovecharlo perfectamente, a mi juicio (aunque algunos dicen que lo he perdido). La actuación sobresaliente de estas chicas me dejó impresionado, especial mención a la batería, pero sin desdeñar el trabajo de los demás instrumentos!.
Pero lo que más me impresionó, literalmente, fue la voz de la cantante.
No soy muy dado a dar jabón, no me gusta la gente que viene con elogios vacíos y sin ningún motivo. Y los que me conocen saben que soy desagradablemente honesto con las cosas que no me gustan, que son muchas. Sin embargo la cantante me fascinó. Cuando subía el tono de su voz conseguía ponerme la carne de gallina.
Y no, no hagais el chiste facil, no era de repelús, era de emoción.
A diferencia de muchas cantantes profesionales, que cantan continuamente con voz aguda y estridente, su voz era grave, pero no dejando atrás su feminidad. “Soy mujer, pero con huevos” parecía decir. Hay cantantes, de grupos como Whitin Temptation, Night Wish o incluso Lacuna Coil, etc..., que parecen haber olvidado lo que son los graves.
Nota a los fans: No os enfadéis conmigo chicos, solo es una opinión.
En definitiva, son todas guapas y tienen un gran talento musical. Se me hizo corto el espectáculo, pero disfruté cada segundo. Me declaro oficialmente Grupi de las Bloody Sweets. Si alguien sabe algo más de este grupo o comparte alguna de mis opiniones me encantaría que os toméis unos segundos y respondáis a este articulo. Y si todavía no tienen Club de Fans Oficial habrá que montarlo.
Mataría por saber fechas de conciertos, si tienen alguna maqueta, si alguien grabó o hizo fotos del evento del sábado, etc...
Si no compartís mis opiniones, ahorraos ese tiempo. No os haré caso, soy un cabrón fascista. O si preferís dirigios a mi psicólogo que dice que no estoy loco.
Acabamos la noche pimplando de lo bueno en el Demolition y cantando a voz en grito The number of the beast, Master of the wind, The gods made heavy metal, y algunas más que ya no recuerdo...
Pasé una noche de putísima madre.
Saludos a la chica de la barra del Demolition!!!