Los irresponsables de este blog nos desplazamos el pasado domingo a la sala Jam de Bergara para ver a los alegres chicos de W.A.S.P.

Abriendo la función Tralla XXL un grupo de catalanes a los que no tenía el gusto de conocer, estan potentes y simpáticos habrá que seguirles la pista.

La sesión continua con las Jaded, tienen problemas de sonido lo que es una lastima porque son una banda muy buena. Lo cierto es que, a pesar de los problemas técnicos, las chicas ya tenían al publico en el bolsillo antes de la primera nota porque cuando el cuero sienta bien sienta muy bien.

Hacen honor a su autoproclamado titulo de banda femenina más caliente con poses y actitudes sugerentes y dan la impresión de divertirse mucho sobre el escenario lo que siempre es algo contagioso.

Y por fin llegan los cabezas de cartel, el escenario descubre las partes antes tapadas y todo se llena con imágenes del nuevo disco de la banda “Dominator” hay un segundo nivel para el batería y entran unos operarios que instalan una imponente figura metálica, un cráneo con dos tibias debajo de donde surge una retorcida espina dorsal, la figura agarra dos cilindros con sus esqueléticos brazos adornados con cadenas. Los operarios se suben en el artilugio y comprobamos como este puede bambolearse en cualquier dirección, el soporte del micro de Blackie esta listo.

Los W.A.S.P. comienzan a descargar su repertorio y Blackie, que lleva una guitarra con la inscripción Death from above, se sube a lo alto del esqueleto y comienza a balancearse mientras toca. Parece que, aunque algo fondón, Blackie Lawless esta en plena forma.
El sonido es brutal y la banda da un buen espectáculo, aparte del micro del cantante el guitarrista Doug Blair nos sorprende con una guitarra con luces. Grandes momentos como con el clásico “Wild Child” y la apoteosis con “I wanna be somebody” tras unas cuantas canciones la banda se retira.

El publico grita y los W.A.S.P. vuelven a salir, Blackie se apoya en el micro con pose chulesca e increpa al publico con la cabeza como diciendo “O gritáis más para que siga o me largo” el publico enloquece. Otra cosa no pero actitud Blackie Lawless tiene una barbaridad. Además, faltaba “Blind in Texas”.
Y con un par más de canciones los americanos ponen punto final a un concierto algo justo de tiempo pero divertidísimo y potente.