
Director: Rian Johnson
Guionista: Rian Johnson
Música: Nathan Johnson, Larry Seymour
Intérpretes: Joseph Gordon-Levitt .... Brendan
Nora Zehetner .... Laura
Lukas Haas .... The Pin
Noah Fleiss .... Tugger
Matt O'Leary .... The Brain
Emilie de Ravin .... Emily
Noah Segan .... Dode
Meagan Good .... Kara
Brian J. White .... Brad Bramish
Cuando alguien se arriesga hay que aplaudirle independientemente del resultado final y, arriesgarse, es lo que ha hecho Rian Johnson con su primera película.
Brendan, un estupendo Joseph Gordon-Levitt, es un chico solitario que recibe una llamada de auxilio de su ex-novia, tras las primeras investigaciones descubre que la chica anda metida en temas de droga, cuando desaparece, Brendan ve confirmadas sus sospechas de que la chica se mezcló con quien no debía. Su obstinado carácter y el amor que todavía siente por su antigua pareja arrastran a Brendan a una investigación en la que se topará con turbios personajes, desde la ambigua Laura hasta “The Pin” un misterioso narcotraficante.

Cuando llevas una historia clásica de genero negro, estilo Dashiell Hammett, a un instituto americano es fácil salir mal parado, por suerte no es el caso de esta película. Los primeros minutos los diálogos pueden sonar raros en boca de gente tan joven pero esa sensación se pasa rápido gracias a una atmósfera gris y a unos personajes carismáticos. Aquí no hay baile de fin de curso ni animadoras de coloristas coreografías, los personajes tienen cuentas pendientes que les persiguen y les obsesionan y a todo esto colabora el director con una puesta en escena sobria, la historia esta ahí y él la cuenta. Quizás una de las cualidades de Brick, la clásica historia negra que cuenta, sea al mismo tiempo su mayor debilidad. Los fans del genero noir nos sentimos como en casa, el protagonista solitario, el poderoso antagonista, la femme fatale y las traiciones son terreno conocido y por eso mismo se puede acusar, no sin razón, a la película de ya vista. Con todo; el planteamiento es original, los diálogos son estupendos, Joseph Gordon-Levitt se carga la película a sus espaldas y compone un gran protagonista y pasas todo el metraje pegado a la pantalla esperando la resolución, lo que no son malas credenciales para un filme.
Ha tardado en llegar, no la han publicitado pero no merece pasar desapercibida.
