Por cierto, no me sorprende que el tipo al final quiera que le metan el mando de la wii por el culo. Se ve a la legua que es homosensual. Teniendo a semejante jeva al lado, lo unico que se le ocurre es jugar a un juego de tenis con personajillos cabezones. Y claro, ella tiene que buscar lo que no le da el joto en otros sitios...