jueves, 29 de marzo de 2007
domingo, 25 de marzo de 2007
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Director: Zack Snyder
Guionista: Zack Snyder, Kurt Johnstad y Michael Gordon
Música: Tyler Bates
Intérpretes: Gerard Butler ... Rey Leonidas
Lena Headey ... Reina Gorgo
Dominic West ... Theron
David Wenham ... Dilios
Vincent Regan ... Capitán
Michael Fassbender ... Stelios
Tom Wisdom ... Astinos
Andrew Pleavin ... Daxos
Andrew Tiernan ... Ephialtes
Rodrigo Santoro ... Jerjes

Sinopsis:
Estamos en el año 480 D.C. El inmenso ejercito persa liderado por el Rey Jerjes avanza imparable en su conquista de territorio. En Grecia los persas se topan con Esparta cuyo rey, Leonidas, no esta dispuesto a postrarse ante el poder de Jerjes. Trescientos soldados espartanos se apostaran en el paso de las Termópilas dispuestos a vender cara su piel.

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Opinión:
Primero ambientación musical:



Épica, esa es la palabra que mejor define esta película. Cuando coges una de las gestas militares más impresionantes de la historia, una gesta con esa carga trágica, una de esas gestas que resuena como un tambor de guerra por los siglos de los siglos y, además, te basas en el trabajo de Frank Miller, uno de los creadores de comic más intenso, tienes que ser muy torpe para no arrancar algún escalofrío del espinazo de tu publico.
Zack Snyder nos sorprendió a todos con “El amanecer de los muertos” uno de esos remakes por los que nadie da un duro y que resultó ser una de las mejores películas sobre zombis de la historia, ahora hacía falta comprobar si aquello fue fruto del azar o estábamos ante un director tan prometedor como parecía. Su trabajo es estupendo, no cae en el molesto habito de embarullar las escenas de combate y la casquería y la sangre parece algo con lo que se siente muy cómodo. El haber rodado prácticamente sin base real y con un croma como único fondo permite acercarse lo más posible a la obra que adapta, el color también a sido tratado y crea un ambiente irreal muy adecuado a las resonancias legendarias de la historia.
Los actores entran muy bien en sus papeles y no debe haber sido fácil por la extrema diferencia entre la ética y la moral de entonces frente a los usos y costumbres actuales. Lena Headey roba todo plano en el que aparece y Gerard Butler se ha mimetizado tanto con Leonidas que parece un dibujo de Miller que ha cobrado vida.

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La película va a tener muchos detractores, para que nadie se lleve a engaño, aquí el rigor histórico no es tan importante como hablar del valor, la capacidad de sacrificio y mantener con orgullo tus creencias. Son dos horas de pesadilla para los metrosexuales, los personajes masculinos de trescientos son duros, crueles y creen en cosas tan desfasadas como no bajar la cabeza ante nadie. Los espartanos sudan, sangran, follan y matan, la moda y una buena crema exfoliante no están entre sus preocupaciones. Algunos nos sentimos identificados con muchos de los valores de estos guerreros y nos gusta verlos reflejados en la pantalla de vez en cuando, otros se sentirán ofendidos y les parecerán poco más que animales. Si crees que puedes pertenecer a este ultimo grupo ahórrate el dinero de la entrada, lo que se ve en el trailer es lo que hay.

¡¡¡ESPARTANOS, ESTA NOCHE CENAREMOS EN EL INFIERNO!!!


Publicado por Unchained-Azrael @ 22:29  | Cine
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sábado, 03 de marzo de 2007
La cruda realidad se presentó hace muchos años ante un joven al que, por desear mantener el anonimato, llamaremos Fernan.
Fernan siempre fue un chico muy imaginativo, algunos le llamarían fantasioso, y tenía, lo que podría llamarse, un rico mundo interior.
Nuestro chico casi no salía de casa, ya que su madre, tal vez sobre protectora o tal vez vaga, prefería tenerlo siempre a su lado.
Así que el bueno de Fernan se inventó un mundo mental en el que poder jugar y ser libre.

Y dijo Fernan: “Me siento solo en este mundo, así pues, creare al hombre”. Y creó, mentalmente claro, a John. Su muy mejor amigo y compañero de aventuras.
También creo a Jenny, la chica más guapa y simpática de todo el colegio imaginario.

Y así comenzó la época más fascinante de Fernan. Cuando la vida le golpeaba duro, cuando sus días en el colegio apestaban, o sea, todos los días, llegaba a casa arrastrando los pies y deseando que llegara la hora de irse a la cama. Porque era aquella la mágica hora en la que entraba en su mundo imaginario. En aquellas horas de vigilia antes del sueño, con los ojos cerrados y tapado hasta la cabeza con la manta, empezaba la vida para Fernan.

Vivió miles de aventuras, disparatados enredos y romances imposibles. Él sabía que aquello sólo estaba en su imaginación, pero para él aquello era mucho mejor que la realidad.
Y pasó el tiempo, y después de resolver un montón de misterios, crímenes y de haber sido perseguido por dinosaurios y demonios del inframundo, Fernan se dio cuenta de que tal vez estaba enamorado de Jenny. Puede ocurrir esto?, se preguntó a sus 12 años, pero no se atrevió a preguntárselo a nadie porque lo habrían mirado como a un bicho raro.

El problema comenzó cuando el imaginario John también se enamoró de Jenny.
Hubo enredos y peleas por solucionar aquél triangulo amoroso imaginario, y entonces llegó LA NOCHE.
El bueno de Fernan estaba hablando con sus compañeros de clase a la salida del colegio imaginario, el sueño iba acercándose lentamente y todo comenzaba a desdibujarse, cuando una bomba estalló junto a él.
Fernan estaba confuso, tirado en el suelo por la honda expansiva intentaba comprender que había sucedido. A su alrededor trozos de sus compañeros imaginarios, algunos cuerpos todavía se movían, gritos y mucha más sangre de la que había visto en su vida.

No era una pesadilla, el mundo imaginario de Fernan había cobrado vida y ahora no era él quien dirigía todo. John se acercó corriendo desde el final de la calle y le tendió la mano para ayudarlo a levantarse.

-Estás bien?, le preguntó a Fernan, quien respondió con un ligero asentimiento de cabeza.

Pero no estaba bien.

John le dijo que había que salir de allí corriendo, Fernan se dejó llevar. Sentía que estaba en un mal sueño, dentro de su feliz sueño.

Empezó a llover y ambos entraron en un oscuro callejón. Fernan todavía se preguntaba quien habría sido capaz de hacer aquello dentro de su propio sueño, cuando al darse la vuelta descubrió al culpable.

John le encañonaba con una nueve milímetros, el gesto serio y el pulso firme.

Lo siento, le dijo, pero aquí acaba el viaje para ti. Jenny será mía, ponte de rodillas.

Fernan se arrodilló en un charco, intentando decir algo pero balbuceando sin conseguirlo. John apoyó el cañón de la pistola contra la frente de su amigo, y levantó la mirada hacia el cielo que lloraba, al tiempo que pedía perdón al señor por lo que iba a hacer.

Fue este el momento que aprovechó Fernan para arrebatarle la pistola a John, empujándolo violentamente. En unos segundos la escena se había invertido. Ahora Fernan apuntaba el arma hacia su amigo imaginario John. El pulso le temblaba, el corazón galopaba en su pecho.

John le miró.
No te atreverás, le dijo, soy tu mejor amigo.

La detonación sorprendió a los dos.
Fernan dejó caer el arma, John cayó en el asfalto, muerto. Y durante unos minutos, lo único que pudo hacer Fernan fue mirar el cadáver de su amigo imaginario.
Así era la muerte, sin una gran frase final, sucia.
La lluvia se mezclaba en el suelo con la sangre que escapaba del cuerpo muerto de John.

Fue aquella noche cuando Fernan se fue de su mundo imaginario para no volver jamás.
Fue aquella noche cuan Fernan descubrió que no solo el mundo real apestaba.
Aquella noche Fernan descubrió que todo apestaba.
Publicado por Frank_Bauer @ 1:12  | Personal
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