Director: Steven Shainberg
Guionista: Erin Cressida Wilson basado en un relato de Mary Gaitskill
Música: Angelo Badalamenti
Intérpretes: Maggie Gyllenhaal ... Lee Holloway
James Spader ... E. Edward Grey
Jeremy Davies ... Peter
Lesley Ann Warren ... Joan Holloway
Sinopsis:
Tras salir de una institución mental, por su afición a hacerse daño, Lee decide que es hora de buscar un trabajo. Quiere el destino que vaya a parar, en calidad de secretaria, al despacho de un abogado con gusto por la dominación. Con el paso de los días se establece entre los dos una relación complementaria basada en sus respectivas parafilias.
Opinión:
Ganadora del premio especial del jurado en Sundance y con su protagonista nominada al Globo de Oro a la mejor actriz de comedia esta película es la pesadilla de los fans de Meg Ryan.
Construir una comedia romántica con una chica gordita que sigue soltera mediada la treintena y un gigoló tartamudo, una repipi librera y un ejecutivo cara-palo o una prostituta boca-buzón y un millonario que pierde aceite es fácil, pero cuando tus mimbres son una chica que se corta con objetos afilados y un hombre que disfruta gritando y azotando mujeres la cosa se vuelve peliaguda.

Conseguir que los personajes no te causen rechazo ya es un merito, pero lograr, además, que la relación que forjan sea mucho más creíble que la de cualquiera de las películas estándar de Hollywood es de nota. A parte de la historia de amor la otra faceta de “Secretary” es la de personajes hundidos que se encuentran y, de nuevo, logra sortear el hecho de lo políticamente incorrecto de su planteamiento, porque, con todo lo espléndidas que son “Million Dollar Baby” o “Lost in translation”, cuando tus personajes son una camarera y un viejo entrenador de boxeo o un actor en horas bajas y una chica perdida en una relación tienes más de tu parte a la hora de ganarte al publico que con dos personas que algunos considerarían pervertidos.
Una vez, bien, construidos los protagonistas el guión se completa con unas gotas de erotismo y un negro sentido del humor, todo ello realzado por la gran actuación de James Spader construyendo un abogado degenerado muy diferente al abogado degenerado de “Boston Legal” y a una, absolutamente brillante, Maggie Gyllenhaal que ofrece el mejor trabajo de su carrera.
Atención especial a las escenas de Lee sentada tozudamente a la mesa del despacho, son de una gran belleza poética, retorcida, pero belleza poética al fin y al cabo.