Bueno, Hoy tenemos un colaborador especial. Mi hermano Keyser Söze. Sin más os dejo el texto integro que me ha pasado:
Es posible que no sea el mejor redactando, e incluso quizás tampoco sea el mejor expresando lo que siento, pero seguramente contarlo me sirva como válvula de escape para tanta presión y rabia contenida, además de que tal vez a alguien le sirva como referente el día de mañana para saber como comportarse ante algo semejante (dios o el cabrón que esta ahí arriba no lo quiera).
La verdad es que la historia has transcurrido en un plazo bastante corto de tiempo, unos 6 meses aproximadamente, pero me ha marcado profundamente, y creerme cuando digo que hacia mucho tiempo que no me ocurría algo semejante.
La conocí a primeros de enero, en un chat en 3D al que ya no le quiero dar importancia ni recordar su nombre. Yo no iba en ningún plan, ni de caza ni de hacer amigos, simplemente me limitaba a ser yo mismo, gracia por aquí chiste por allá. Y de pronto me encontré hablando en el messenger con ella a altas horas de la madrugada, sin prestar atención a todos mis compañeros de lo que antiguamente, para mi, era el club de medianoche. Lo explicare, nos juntábamos varios en un local para jugar online y pasar un rato juntos, nada mas y nada menos, no penséis que nos poníamos hasta el culo de te y debatíamos sobre filosofía...
Los primeros meses pasaban, con bastante normalidad, a veces hablábamos y a veces no, pero había algo especial. No sabría explicar el que porque aun no nos habíamos hecho preguntas el uno al otro, de esas de tipo que soy yo para ti o que buscas en mí...no quería estropearlo.
En esos meses pasaron varias cosas, realmente a ella, cosas por las que nos enfadamos y nos dejamos de hablar unas semanas en dos ocasiones. Afortunadamente ella recapacito en un increíble acto de madurez y me mando un mail en el que me decía lo que me echaba de menos y se disculpaba. Yo le respondí deseoso, la echaba de menos ciertamente, y le conté sobre un accidente de coche que había sufrido. Así, a finales de mayo, volvimos a hablar.
Y a lo largo de ese mes casi acabado y todo junio, descubrimos todo lo que teníamos en común, muchísimos detalles, tantos que mas de una vez se nos pusieron los pelos de punta e incluso bromeábamos con ser clones (sonrío recordándolo). Escribíamos a la vez lo mismo, nos respondíamos sin que aun no se hubiera formulado la pregunta, sabíamos lo que pensaba el otro sin que lo dijera...creerme que era increíble, jamás sentí algo así.
Todo aquello dio lugar a sincerarnos, dar el paso y decidir comenzar una relación. Pero no a distancia, puesto que a pesar de ella ser de, como digo yo, la otra punta de este bendito país, el destino daba un giro radical y se mudaban a menos de 130 kilómetros de mi. Si, sonaba perfecto, además ella iba a venir a verme ese fin de semana, el ultimo de junio.
El ultimo lunes de junio yo regrese a trabajar de mi larga baja, y a penas había pasado una hora después de comer, me llamaron de dirección: me despedían, sin mas, bye bye.
Para ser sincero, esto no me supuso un golpe demasiado duro, pero si lo que me esperaba en casa. Ella había desaparecido del messenger antes de la hora de comer, y no me había respondido a los sms ni a un par de llamadas que le había hecho. Era extraño.
Al llegar a casa me conecte de nuevo y aun no estaba. Que extraño, si se hubiera ido a estudiar me lo habría dicho. Lo que si note fue un correo en mi bandeja de entrada. Cuando lo leí deje de respirar un momento: teníamos que dejarlo, no se podían mudar aun, y de golpe, pasamos de estar a 130 kilómetros en breve a estar para siempre a 800.
Conseguí hablar con ella, pero evidentemente no que cambiara de opinión. Si, era duro para los dos, pero mas duro seria mantener una relación sin poder vernos....realmente el servicio de transporte publico en este país es una puta mierda...así de claro. No me daría tiempo físico de bajar el fin de semana....dios mío.
Esa semana, por cosas del destino, ella estaría a esos 130 kilómetros de mí, así que decidimos vernos y hablar. Creo que sobra decir que fue una tarde estupenda, más de 5 horas que pasaron como un breve suspiro, y con un buen final además (todavía recuerdo su sabor).
Esa misma noche hablamos por el messenger, ya que me llamo que se iba a casa de un familiar solo para poder hablar conmigo (esas muestras de interés me gustan muchísimo) debido a la adicción que teníamos por hablar el uno con el otro. Y lo mismo el día siguiente, pero con un tono distinto, no sabría decir por que. El caso es que ella se va de vacaciones, 2 meses, y además pensara en todo esto...uffff...pero quedamos en que a pesar de ello vamos a hablar. Lo único tener paciencia, puesto que ira mucho a la playa y no lleva el móvil. Lo entendí, así que acordamos que ella me devolvería las llamadas cuando volviese.
Se despide de mi con un weno cariño, nos vemos, y ciertamente, eso es lo ultimo que se de ella.
Trate de contactar sábado y domingo, y no solo no me cogió, sino incluso en una ocasión me colgó, y no me ha devuelto ninguna llamada ni sms. Estos últimos días no he vuelto a intentarlo, ni ella, por descontado.
Supongo que habrá decidido dejarlo pasar, aumentar distancias y dejar pasar el tiempo. En definitiva, olvidarse de una historia que, a su ver, es totalmente imposible.
Yo se que no pintaba bien, todo por terceros eso si, por detalles ajenos a nosotros pero que son insalvables. Pero creo que esta no es la manera de proceder...no se... ¿a donde van a parar los te quieros, los te echo de menos y demás que incluso el día anterior nos habíamos dicho? Parece que solo yo tengo la cabeza en su sitio...¿es esto normal? ¿Que no te importe de pronto lo mas mínimo una persona? ¿Que te de igual que sea de ella o como lo este pasando?
Lo mas triste de todo esto no se si es el darme cuenta de que poco a poco la gente se esta quedando sin humanidad, sin razón ni sentimientos o saber que alguien que parecía hecho a mi medida y yo para ella, por no querer luchar, no solo ha renunciado a mi sino que me ha borrado y suprimido completamente de su vida en a penas una noche.
Pasaran los 2 meses de verano, y tal vez ella volverá a conectarse, o tal vez no. Yo no se si estaré aquí, si estaré allí conectado o no, no tengo ni idea. La verdad es que ahora mismo no se puede decir que tenga el control de mi vida, ahora mismo corre libre, salvaje, desbocada.
Duele verse en un mundo tan loco y demente, tan vacío y egoísta, y sobre todo saber que los sentimientos cada vez son menos reales e importantes. A mi, personalmente, me duele. Llamarme lo que queráis pero os diré que esta historia de desatención, de indiferencia repentina y amor olvidado me ha hecho llorar, aunque poco. No por pocas ganas, sino porque la rabia que tengo dentro por no comprender nada me bloquea y solo me queda esperar a que el detonante me libere de semejante presión en mi alma.
Solo añadir una frase, que aunque no viene a cuento, tal vez os ayude en algún momento:
Piensa si lo que estas haciendo ahora te llevara a donde quieres estar mañana.