Director: Rob Zombie
Guionista: Rob Zombie
Música: Tyler Bates, Terry Reid, Rob Zombie
Intérpretes: Bill Moseley ... Otis
Sheri Moon Zombie ... Baby
Sid Haig ... Capitán Spaulding
William Forsythe ... Sheriff John Quincy Wydell
Ken Foree ... Charlie Altamont
Leslie Easterbrook ... Mamá Firefly
Sinopsis:
La granja de los Firefly a sido sitiada. Un grupo de policías mandados por el sheriff Wydell, cuyo hermano fue asesinado por la familia de psicópatas, se dispone a capturar a los criminales. Tras un tiroteo el núcleo principal de la familia se da a la fuga dejando tras de sí una grotesca cantidad de cadáveres y algunas futuras victimas enjauladas, pero el sheriff, completamente obsesionado, no piensa dar el asunto por zanjado hasta acabar con todos los implicados en la muerte de su hermano.
Opinión:
Fui al cine a ver “La casa de los mil cadáveres” y, a pesar del atrevimiento del director novel, me pareció torpemente inconexa y terriblemente aburrida. Sobra decir que cuando apareció su secuela no le hice el menor caso. Con el paso del tiempo comencé a oír buenas palabras sobre “Los renegados del diablo” pero como también las oía de su predecesora pensé que yo no era el público al que iban dirigidas.
Una noche estaba en casa aburrido y sin nada que hacer, eché mano de los divx y me topé con un montón de películas que no me decían nada. Allí estaba “Los renegados del diablo” bueno, me dije, un poco de violencia gratuita siempre es divertida y, poniéndonos en lo peor, estoy en casa así que puedo quitarla cuando quiera.
La madre que le... ¡Que buena! Y otras expresiones similares salieron de mi boca al terminar.
Poco tiene que ver esta película con su antecesora, sí, están los personajes, esta la violencia sádica y el humor negro, pero donde la otra era inconexa esta es compacta, donde la otra mostraba estética pesadillesca esta tiene realismo sucio, donde la otra ofrecía una desmañada película de terror esta te da un demencial psico-western.
La verdad es que Zombie es un tipo arriesgado, montar una película sin un solo personaje cuerdo tiene merito. Están las victimas pero su papel es más bien circunstancial, los verdaderos protagonistas son los Firefly y el chiflado del sheriff, ¿a ver con quién se identifica el espectador? Pero el caso es que el sádico espectáculo, la brutal obsesión y los fuertes lazos que se forjan incluso entre psicópatas te mantienen pegado a la pantalla.
Es la historia definitiva de outsiders, no son marginados con buen fondo, son enfermos que simplemente no tiene cabida en la sociedad.
Zombie vuelve a hacer lo que le da la gana en la dirección, congela la imagen, mete cortinillas, vamos, que el tipo tiene claro lo que quiere y se agradece que no tema plasmarlo en una pantalla. El guión original no es, mientras que “La casa de los mil cadáveres” era una revisión de “La matanza de Texas” esta es un homenaje a “La matanza de Texas 2” aunque sin el toque paródico de la homenajeada. Con todo, el guión de “Los renegados del diablo” esta mucho mejor construido que el de su predecesora, cuenta la historia con gran solvencia, algún momento brillante y mucha más cohesión. Y ese final. ¡Qué gran final!
Los actores están brillantes, Sid Haig nos vuelve a ofrecer a su carismático Capitán Spaulding, William Forsythe borda al psicótico sheriff y, no hay que olvidar, lo bien que funciona la pareja Moseley-Moon. Todos dejan de lado la faceta casi sobrenatural de la primera parte y consiguen transmitir matices y sentimientos sin dejar de ser pavorosos y crueles.
Me descubro ante Rob Zombie, por tener la valentía de cambiar completamente de tercio y por hacerlo tan bien. Si alguien se sintió decepcionado por “La casa de los mil cadáveres” que no cometa el error de dejar pasar esta estupenda y salvaje película.