Director: John Bonito
Guionista: Michelle Gallagher y Alan B. McElroy
Música: Don Davis
Intérpretes: John Cena ... John Triton
Robert Patrick ... Rome
Kelly Carlson ... Kate Triton
Anthony Ray Parker ... Morgan
Abigail Bianca ... Angela
Manu Bennett ... Bennett
Jerome Ehlers ... Van Buren
Sinopsis:
Un grupo de ladrones de diamantes, por una terrible casualidad, han secuestrado a la mujer del marine John Triton, y este no se va a detener ante nada para recuperarla.
Opinión:
Si eres de los que se saben de memoria todas las películas de Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone, Steven Seagal y Chuck Norris. Si te tragabas gustoso “Noche de acción” con las grandes obras de Lorenzo Lamas, Sasha Mitchell, Michael Dudikoff, Don “The Dragon” Wilson y Dolph Lundgren. Si piensas que las peleas de ballet a tiempo de bala y las gabardinas de diseño son para nenazas y si crees firmemente que la mejor adaptación Marvel es “The Punisher” entonces, y solo entonces, podrás disfrutar de una joya como esta.
“The Marine”, horriblemente titulada aquí como “Persecución extrema”, lo tiene todo: Un protagonista indestructible, una chica despampanante, un villano carismático e histriónico, persecuciones, disparos, explosiones y chistes malos.
Cuando los chicos del pressing catch montaron WWE Films muchos nos frotamos las manos, tienen materia prima como para producir películas de mamporros hasta el infinito. En este caso John Cena pone sus contundentes registros interpretativos para capturar a un Robert Patrick que se lo pasa como un enano. Es bonito volver a ver películas como las que veías de joven con sus coches destrozados, sus explosiones y la absoluta certeza de que el bueno recuperará a la chica y matará de forma muy dolorosa al malo. Se han perdido las buenas maneras en el genero de la acción, últimamente todo es ordenador y acrobacias que desafían las leyes de la gravedad, llamadme antiguo si queréis pero donde estén un directo a la mandíbula, una patada a la entrepierna y el crujido de un cuello roto por unos poderosos brazos que se quiten las interminables coreografías marciales del maestro oriental de turno. Ver a John Cena sobrevivir a una innumerable cantidad de explosiones me ha hecho soltar carcajadas de satisfacción, es una película sincera, da lo que promete, diversión intrascendente... ¡La mejor diversión intrascendente!