jueves, 30 de agosto de 2007
Quiero que me respondas a una pregunta, pero antes quiero que te imagines algo:

Imagina que alguien mata a una de las personas que más quieres. Imagina que, a pesar de que lo has visto con tus propios ojos, el juez dice que no hay pruebas suficientes para acusarle y lo deja en libertad. Imagínate que, con esta “justicia” tan retorcida que tenemos, tienes incluso que pagar una multa al tipo en cuestión por difamación y calumnias contra su persona. Imagina que lo sigues viendo por tu barrio, imagina que te mira, cuando te ve, con una enorme sonrisa. Imagina que tienes un arma.

Ahora contéstame, ¿No te tomarías la justicia por tu mano?
Yo sí, al estilo de Charles Bronson!!

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Death wish es una saga de esas películas que ya no se hacen. Con sangre a mansalva, violencia excesiva y desnudez ocasional y gratuita.
Con sus punkis excesivos, sus escenas de violaciones repugnantes, sus guiones con algún que otro agujero y algún que otro efecto casposo, muchos las han puesto a parir.
Lo que pasa es que estas películas van dirigidas a un público muy concreto.

Las cosas como son, si crees en la ley, los derechos humanos y demás morralla, estas películas no son para ti.
No tienes un arma a mano? No importa!! El tito Bronson te enseña como fabricar una con un calcetín y 20 dolares en monedas de 25 centavos.

Death Wish – El justiciero de la ciudad:

Paul Kersey es un hombre normal y corriente. Tiene un trabajo como arquitecto, una mujer y una hija.
Pero un día el domicilio en el que la familia reside es asaltado. La mujer de Paul es asesinada y su hija golpeada y violada.
Paul, después de enterrar a su mujer y dejar a su hija sedada y traumatizada en el hospital, decide ir a la comisaria para enterarse de los progresos. Sin embargo el detective le comunica que no debe tener muchas esperanzas de que consigan atrapar a los criminales alegando que “En esta ciudad las cosas son así”.
Es entonces cuando se dá cuenta realmente del lamentable estado en el que está la ciudad de Nueva York, y decide tomarse la justicia por su mano.



Death Wish II – Yo soy la justicia:

Paul Kersey se ha mudado a la ciudad de Los Angeles y, dos años después de los sucesos que acontecieron en Nueva York, intenta rehacer su vida. Con la ayuda de una nueva pareja sentimental intenta que su hija mejore del trauma que le dejó la violación y el hecho de ver morir a su madre.
Pero unos quinquis vuelven a meterse en la vida de Paul. Tras robarle la cartera van a su piso, donde violan y matan a su empleada del hogar. También secuestran, violan y matan a su hija.
Paul decide apartar a la policía y ocuparse él mismo. Alquila un cuchitril en el peor barrio de la ciudad y comienza a matar gambiteros a diestro y siniestro, mientras busca a los culpables de la muerte de su hija.



Death Wish III – El justiciero de la noche:

Han pasado 10 años desde que Paul Kersey se convirtiera en vigilante y tiene un poco aparcado su hobby. Pero al ir a visitar a un viejo amigo, que conoció en la guerra de Corea, descubre que acaba de ser asesinado por un grupo de matones del barrio. Con su último aliento su amigo Charlie le pide que acabe con los quincalleros que infestan las calles del barrio de Nueva York.
La policía sorprende a Paul con el cadáver, aun caliente, y con un arma en su mano. Suman dos y dos y le llevan a comisaría para sacarle una confesión de asesinato a golpes. Pero el jefe de policía sabe quien es, y le da la libertad a cambio de un trato: Que vuelva a ejercer su antiguo trabajo de “limpiador” en las calles del conflictivo barrio.
Esta película es un autentico alegato en favor de la tenencia de armas de fuego para protección del hogar.

Si eres de los que piensan que es excesivo disparar con una Mágnum .475 a un ladrón de bolsos por la espalda mientras huye, no veas esta película!.



Este es un montaje que ha hecho un fan con escenas de esta pelicula. Como pega de bien la musica!.



Y este es el juego con el que me tiré horas y horas cuando era un chaval.



Death Wish IV – Yo soy la justicia II:

De vuelta en Los Ángeles, Paul Kersey, intenta una vez más recomponer su vida. Después de dos años saliendo con una escritora de un afamado periódico, comienza a pensar en casarse y llevar una vida tranquila.
Pero un día la hija de su pareja muere de sobredosis y Paul mata al camello que le vendió la droga. Esto hace que un rico empresario se fije en él y decida financiar su campaña contra la droga. Así Paul Kersey comienza una nueva masacre, desde los pequeños vendedores de drogas hasta los más importantes mafiosos que controlan el tráfico de estupefacientes.

Recuérdalo jovencito: La droga es mala, y si no te mata ella lo hará el tito Bronson.



Death Wish V – El rostro de la muerte:

Con otro nombre, y ejerciendo como profesor de arquitectura, Paul Kersey solo quiere una vida tranquila. Aunque sea la falsa vida que la ley le ha proporcionado mediante el programa de protección de testigos.
Cuando su nueva prometida, una conocida diseñadora de moda, es extorsionada por su exmarido, un conocido mafioso que usa el negocio de su exmujer para blanquear dinero, Paul intenta solucionarlo por la vía legal.
Incluso cuando esta es amenazada y agredida, Paul sigue intentando solucionar las cosas por la vía legal.
Cuando su casa es asaltada, su prometida asesinada y la hija de ésta es entregada legalmente a su padre biológico, que no es otro que el mafioso, Paul decide solucionarlo a su manera.

El detective encargado del caso gastó 16 años en intentar meter entre rejas al mafioso, Paul Kersey tardará menos de una semana en acabar con él y toda su banda de criminales.



Que puedo decir? Sé que a muchos no os gustaran estas peliculas. A mi me han entretenido mucho. Tal vez porque me hablan de cosas que entiendo y me gustan. Cosas como la venganza.

Sed buenos chicos, o el tito Charlie irá a por vosotros.


Publicado por Frank_Bauer @ 22:11  | Cine
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Comentarios
Publicado por Azrael
jueves, 30 de agosto de 2007 | 22:48
- Así que crees en Dios.
- ¡Sí creo!
- Ahora vas a ir con él.

Muchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risasMuchas risas

¡¡¡Qué grande el tito Charlie!!!