Director: Walter Hill
Guionista: Michael Kane, Walter Hill y David Giler
Música: Ry Cooder
Intérpretes: Keith Carradine ... Spencer
Powers Boothe ... Hardin
Fred Ward ... Reece
Franklyn Seales ... Simms
T.K. Carter ... Cribbs
Lewis Smith ... Stuckey
Les Lannom ... Casper
Peter Coyote ... Sgt. Poole
Alan Autry ... “Entrenador” Bowden
Brion James ... Trampero Cajun
Sinopsis:
Una unidad de la Guardia Nacional se encuentra de maniobras en los pantanos de Louisiana, tras cometer un par de estupideces se enemistan con los tramperos que allí viven. Los Cajuns, para los que el inhóspito pantano es su hogar, dan caza a los soldados que tendrán que luchar por su vida.
Opinión:
También conocida como “La compañía Bravo” ninguno de sus títulos en castellano le hacen justicia al, irónico, título original: “Southern Comfort”; sí, comodidades sureñas, eso es lo que encuentran los pobres protagonistas.
Walter Hill fue guionista de películas como “La huida” o “El hombre de Mackintosh” y en los ochenta se convirtió en exitoso cineasta, “The Warriors”, “Limite 48 horas” o “Calles de fuego” le ganaron el favor de la taquilla. Con el comienzo de la década de los noventa vino su declive, la mala elección de proyectos le hizo desaparecer del radar de los aficionados al cine, últimamente la mayor parte de su trabajo se concentra en la producción.
Walter Hill era un director muy interesante, pero también hijo de su tiempo, quizás su modo de hacer cine no tenga mucha cabida en nuestros días. Hill era un director muy viril, en el mejor y en el peor sentido, sus películas eran violentas y directas herederas del cine de Sam Peckinpah, sus protagonistas casi siempre masculinos, los femeninos solían ser bastante tópicos y planos. En cualquier caso, sus filmes, con sus defectos y todo, eran impactantes y potentes sin necesidad de artificios y “La presa” no es una excepción. Hill filma a su elenco masculino entre sangre y sufrimiento y aprovecha las impresionantes localizaciones de los pantanos de Louisiana, terroríficos y bellos a un tiempo.
En el reparto ninguna estrella, pero un montón de caras conocidas de aquellos años. Un puñado de tipos duros que no debieron pasarlo muy bien en el rodaje, casi todo el metraje en remojo. No hay ninguna interpretación de Oscar, ni falta que hace, esto no va de lucirse, va de sufrir y que se note, en ese aspecto todos aprueban con nota.
Lo más interesante de “La presa” es que, muchas veces, te pones de parte de los tramperos, los soldados son una panda de cafres, cada uno más tarado que el anterior, los tramperos, simplificando mucho, lo sé, son los invadidos y se limitan a intentar restaurar su hábitat.
Si nos ponemos profundos podríamos hablar de la tendencia que hay en los USA a crear grupúsculos de población con etnias, que no sabes muy bien si se aíslan voluntariamente o es que la sociedad mayoritaria tampoco se preocupa mucho por acercarlos. De todas formas, no creo que esta sea la película más adecuada para ese debate, “La presa” es más visceral, un tenso entretenimiento filmado con gran talento y una obra a reivindicar.