viernes, 01 de febrero de 2008
Odio los carnavales.
Sí, ya sé. Que raro! Frank odiando algo!. Me da igual, los odio y ya está.

Que diversión encuentra la gente en ponerse ridículos disfraces, a menudo demasiado cortos y livianos para las fechas tan frías en las que se celebran, y salir a la calle a hacer el garrulo y privar?. Sinceramente, como alcohólico practicante entiendo que cualquier escusa sea buena para beber pero... es necesaria la estúpida indumentaria?.
No, no es porque el pequeño Frank no se disfrazara en carnavales. No tiene nada que ver con ningún trauma infantil.

Además, la gente ya ni recuerda porque motivo se celebraban los carnavales. La tradición y la historia se han disuelto y no queda nada de ellas en los festejos modernos. Hay escepciones, por supuesto.

La gente, en realidad, no deberían disfrazarse. En mi humilde opinión la gente lleva la máscara puesta a diario. Ya sea por protegerse de los ataques externos a su autoestima, por trastornos de la personalidad, porque basan su existencia en el engaño, porque disfrutan viviendo entre mentiras, por timidez o temor o por lo que sea.
Todos llevan, llevamos, máscaras. Los 365 días del año.

Por eso opino que los carnavales son una farsa, una mentira que solo sirve para privar. Pero para eso no hace falta llevar un ridículo traje de Piolín.

Bah! Haced lo que querais.
De todas maneras odio los carnavales, y os odio a todos vosotros!!.
Publicado por Frank_Bauer @ 20:38  | Personal
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Comentarios
Publicado por Azrael
sábado, 02 de febrero de 2008 | 5:52
Pues estarías monísima con un disfraz de hada.