Director: Ethan y Joel Coen
Guionista: Ethan y Joel Coen, basándose en la novela de Cormac McCarthy
Música: Carter Burwell
Interpretes: Tommy Lee Jones ... Ed Tom Bell
Josh Brolin ... Llewelyn Moss
Javier Bardem ... Anton Chigurh
Woody Harrelson ... Carson Wells
Kelly Macdonald ... Carla Jean Moss
Sinopsis:
Llewelyn Moss encuentra a las orillas de Rio Grande lo que parece el resultado de un fallido asunto de drogas. Aparte de los cadáveres Moss encuentra un gran cantidad de dinero que se lleva con él. Su decisión le supondrá ser el objetivo de un peligroso asesino y pondrá tras sus pasos al sheriff Ed Tom Bell.
Opinión:
Leía hace unos días en “
El Emperador de los Helados” que Noel la clasificaba de anti-western y quizás tenga razón, o puede que, imitadores de estilos pasados al margen, esta sea la única manera de hacer un western hoy en día. Lo que sí tengo claro es que es la única forma en la que los Coen pueden rodarlo.
Antes de empezar un par de apreciaciones: Es una gran película, pero no es la mejor de los Coen. Absténganse de ir los que vayan a ver un entretenido thriller con Javier Bardem, “No Es País Para Viejos” no es un filme complaciente y puede resultar muy árido para algunos espectadores.
Nos encontramos ante la imagen más seria de los Coen, los destellos de humor son muy pocos y vienen por los particulares diálogos a los que son tan aficionados los hermanos. La angustia es el sentimiento predominante en la película, tanto por lo anti-climático de sus situaciones como por el personaje de Bardem. Los aficionados al cine de los Coen estamos acostumbrados a los asesinos carismáticos, pero lo de Antón Chigurh es un caso aparte. Chigurh es el asesino más terrorífico que he visto en una pantalla de cine, lo terrible de él no es su crueldad, lo que te llama la atención no es un estilo excéntrico, la clave del personaje es lo absolutamente ajeno que es a cualquier tipo de humanidad, no puedes razonar con él porque no siente nada, solo te persigue, te da caza y te mata, un personaje se pregunta en un momento de la película cómo puedes defenderte de un tipo así, ese es el asunto, con algunos asesinos cinematográficos puedes llegar a simpatizar y ponerte de su parte, con Antón Chigurh no, porque no existe su parte, solo existe él.
“No Es País Para Viejos” es de desarrollo pausado, no tiene casi música, muchas de sus escenas no tienen diálogos, ninguno de los personajes importantes muere en plano, el final es de todo menos resolutivo, y a pesar de todo es una película poderosísima, es bella, triste y compleja. El mayor “problema” del filme es que los espectadores que no entren en ella no entenderán como nos puede gustar a sus defensores, lo que no quiere decir que no tengan razón.